430 violinistas tocaron juntos un tema de Coldplay y Concordia fue parte del récord

Alumnos de La Salita Feliz participaron del Violin Fest en el Planetario, donde 430 músicos de distintas edades interpretaron juntos “Viva la Vida”, de Coldplay, en una experiencia que buscó integrar todos los niveles de aprendizaje.

Aprender a tocar el violín no exige ser un músico excepcional desde el primer día. Esa es una de las ideas que impulsa Concepción Wallingre, profesora y artista al frente de La Salita Feliz, el espacio de Concordia que llevó a más de 20 violinistas al Violin Fest realizado en el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires.

La convocatoria reunió finalmente a 430 músicos, que interpretaron en conjunto “Viva la Vida”, de Coldplay. La propuesta convocó a participantes de distintas edades y niveles de experiencia, con arreglos musicales adaptados para que todos pudieran formar parte de la interpretación.

En diálogo con Diario Río Uruguay, Wallingre destacó el valor de compartir una experiencia colectiva y cuestionó la idea de que para aprender un instrumento se necesita un talento extraordinario. “a veces está esa idea de que hay que ser un súper músico o una persona con talento para poder lograr algo desde ahí. Y la verdad es que no es así”.

Una experiencia que reunió a músicos de distintas generaciones

Entre los representantes de Concordia hubo niñas desde los 8 años, adultos y alumnos de más de 60 años, incluidos jubilados. Para Wallingre, esa diversidad fue uno de los aspectos más valiosos del encuentro.

“este evento nos hace sentir que todos podemos compartir la música”, expresó la docente, quien también resaltó la posibilidad de tocar en equipo más allá de las diferencias de experiencia entre los participantes.

La iniciativa llegó a La Salita Feliz a través de Instagram. Wallingre compartió la convocatoria en el grupo de alumnos y, según recordó, la respuesta fue inmediata. “Salió un aviso de que esto iba a suceder en Instagram. Lo vi, compartí en el grupo de violines y de una todos estaban ahí esperando el aviso, porque todos se prendieron para ir”.

La organización del viaje quedó en manos del grupo concordiense, que no tenía contacto previo con los responsables del evento. “no conocíamos a la organización de allá. Simplemente nos organizamos nosotros para ir y compartir”, contó.

Cómo lograron que 430 violinistas tocaran juntos

La interpretación de “Viva la Vida” se organizó con dos arreglos diferentes, denominados Violín 1 y Violín 2. Mientras el primero estaba destinado a ejecutar la melodía, el segundo cumplía la función de acompañamiento.

Vivi, directora de la orquesta de violines de Ramos Mejía y responsable del encuentro, preparó las partituras y los arreglos para los distintos niveles. Una vez inscriptos, los participantes recibían el material por WhatsApp, de acuerdo con la parte que les correspondía interpretar.

Quienes recién comenzaban también tuvieron su lugar, con una versión especialmente sencilla para que pudieran sumarse. “un encuentro muy amoroso, porque integra realmente. Para todas las edades y para todos los niveles”, definió Wallingre.

El evento estaba previsto originalmente para el 27 de septiembre, pero debió trasladarse al domingo siguiente por cuestiones climáticas. Según relató la profesora, había más de mil personas inscriptas y participantes de distintos lugares, incluso de Perú. Finalmente, el cambio de fecha influyó en la asistencia y fueron 430 los músicos que concretaron la interpretación conjunta.

El violín gana espacio en Concordia

La participación en Buenos Aires también refleja el crecimiento de la enseñanza de este instrumento en la ciudad. Wallingre señaló que cada vez hay más personas dedicadas a enseñar violín y que ese trabajo está permitiendo formar nuevos grupos de músicos.

“de a poquito, somos hoy varias personas las que estamos enseñando este instrumento”, afirmó. Además, consideró que se está construyendo un semillero que permite que los violinistas locales comiencen a participar en distintas propuestas musicales.

Sin embargo, aprender requiere constancia. La docente explicó que el violín demanda años de práctica antes de alcanzar un sonido agradable y desarrollar la capacidad de tocar junto a otras personas.

“de a poco y con trabajo y disciplina la gente empieza a sonar y empieza a pensar en tocar por ahí con alguna grupalidad o con algún ensamble”, sostuvo. Y agregó que “es un instrumento que lleva años de dedicación hasta empezar a lograr un sonido lindo, agradable”.

Cuánto cuesta un violín y cómo preparan los instrumentos

El valor de los instrumentos es otro de los aspectos que pueden influir en el acceso al aprendizaje. Según precisó Wallingre, un violín chino inicial cuesta alrededor de 120.000 pesos, aunque existen alternativas de distintos precios y calidades.

En La Salita Feliz suelen comprar instrumentos económicos y llevarlos a un luthier para mejorar sus condiciones. “Lo que generalmente hacemos es comprar los violines chinos más económicos, los llevamos a un luthier que los lleve a su punto óptimo o mayor de resonancia y después lo usamos para las clases”, explicó.

El objetivo es mejorar la resonancia y la comodidad del instrumento para facilitar la práctica de los alumnos. La docente remarcó que estos ajustes ayudan a hacer más accesible el aprendizaje de un instrumento que presenta dificultades técnicas, especialmente durante las primeras etapas.

La Salita Feliz invita a sumarse a las clases de violín

Quienes quieran conocer la propuesta pueden acercarse a La Salita Feliz, ubicada en Perú 846, en Concordia. También es posible consultar a través de las redes sociales del espacio o comunicarse al teléfono 345-5239-646.

Wallingre invitó a las personas interesadas a “arrimarse, a preguntar y a sumarse a esta apuesta de crear arte a través del violín”.

Fuente: Diario Río Uruguay

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *