Escuelas de Concordia recuperan más de 100 muebles gracias al trabajo de internos de la Unidad Penal

Un proyecto conjunto entre Educación, el Servicio Penitenciario, municipios y empresas permitió restaurar más de un centenar de bancos, mesas y sillas que volverán a las escuelas del departamento. La iniciativa también fortalece la capacitación en oficios dentro del sistema penitenciario.

Más de 100 muebles escolares que permanecían en desuso comenzaron a regresar a las instituciones educativas de Concordia luego de ser restaurados por internos de la Unidad Penal Nº 3, en el marco de un proyecto que une formación laboral, reciclaje y trabajo articulado entre distintos organismos.

La propuesta nació a partir de las capacitaciones laborales que se desarrollan dentro del establecimiento penitenciario y, desde hace tres años, se sostiene gracias al trabajo conjunto entre la Dirección Departamental de Escuelas, el Servicio Penitenciario, municipios y el sector privado.

En diálogo con Diario Río Uruguay, la coordinadora de Jóvenes y Adultos de la Departamental de Escuelas, Candelaria Cracco, explicó que “este proyecto surge a partir de la incorporación de capacitaciones laborales en el sistema penitenciario aquí en la ciudad de Concordia”.

Además, destacó que “estamos trabajando en una muy buena articulación, en un buen clima institucional, con el dictado de capacitaciones dentro del contexto de encierro”.

La carpintería como eje de la recuperación

El taller de carpintería se convirtió en el motor de esta iniciativa. Allí, los internos aprenden el oficio mientras recuperan bancos, mesas y sillas que habían quedado fuera de uso en distintas escuelas.

Cracco señaló que cada año se planifican nuevos trayectos formativos teniendo en cuenta las necesidades del contexto penitenciario. “Todos los años se van pensando trayectos formativos para los internos, atendiendo las demandas del contexto de encierro y las demandas de la unidad penal”, indicó.

Junto a carpintería también se dictan capacitaciones en albañilería, soldadura, cocina, panadería, tapicería y electricidad, aunque el taller de carpintería permanece como una de las propuestas permanentes.

La idea surgió al detectar la gran cantidad de mobiliario escolar que permanecía almacenado o era descartado.

“Veíamos el gran desuso de mobiliario escolar que hay en las instituciones escolares, que se terminan volviendo un depósito o simplemente se desechan. A partir de eso empezamos a pensar en cómo podríamos hacer para darle una nueva vida a esos mobiliarios”, expresó.

Más mobiliario vuelve a las aulas

La recuperación comprende distintas etapas que son desarrolladas por los internos junto a sus capacitadores.

“Los internos, con sus capacitadores a cargo, realizan todo lo que es la puesta, primero la recuperación de los mobiliarios, luego su puesta en valor, la restauración, y hemos logrado que ya empiecen esos mobiliarios a regresar a las instituciones escolares”, afirmó.

Entre las primeras entregas se encuentran 24 sillas y 12 mesas dobles destinadas a la Escuela Comercio Nº 1.

Además, recientemente se concretó una nueva entrega para el Jardín Capullitos.

Según detalló Cracco, la iniciativa ya permitió recuperar más de un centenar de elementos.

“En este momento van a ser más de 100 los mobiliarios que regresan a las instituciones escolares a través del trabajo y la formación en oficios”, manifestó.

Donaciones y trabajo conjunto

Para concretar la restauración fue necesario sumar aportes de diferentes actores.

“En esta primera etapa hemos recibido la donación de la empresa EGGER, que nos brindó las placas, a quien quiero agradecer inmensamente”, sostuvo la coordinadora.

También destacó que la mano de obra es aportada dentro del sistema penitenciario.

“La mano de obra es gratuita gracias a los trabajos que se hacen en el sistema penitenciario, pero por supuesto que tiene sus tiempos de trabajo y de realización de las capacitaciones”, explicó.

Respecto al futuro del proyecto, remarcó la importancia de garantizar su continuidad.

“Una de las propuestas que yo me planteé es comenzar la institucionalización de las acciones para que, más allá de las cuestiones de gestión, se puedan continuar con estos proyectos que son tan valiosos”, afirmó.

Cómo funciona el circuito de recuperación

Gran parte del mobiliario recuperado proviene de escuelas donde los elementos permanecían guardados durante años.

Cracco explicó que, durante las tareas de limpieza realizadas por las cuadrillas de la Dirección Departamental de Escuelas, se detectan bancos, mesas y sillas que todavía pueden ser recuperados.

“Cuando se hacen las limpiezas institucionales, con las cuadrillas que tiene la Dirección Departamental de Escuelas, se va encontrando ese mobiliario”, señaló.

La coordinadora agregó que es habitual encontrar estos elementos acumulados en depósitos o sectores sin uso.

“Todos hemos ido a escuelas donde estaba el sótano o lugares donde se dejan las cosas porque no hay otro espacio para guardarlas”, expresó.

La logística también forma parte del trabajo conjunto. Como ejemplo, mencionó que para la reciente entrega al Jardín Capullitos se restauraron mesas donadas por una institución de Los Charrúas y que “a través del municipio conseguimos el traslado de todo el mobiliario escolar para restaurar”, completando así el proceso que permite devolver estos muebles a las aulas.

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